费迪南再遇儿时“伙伴”

未能成功加载,请稍后再试
0/0

¡Hola, chicos! ¿Cómo están?

La Lupe ya llegó.

Ah. . ¿Sí? Antes apestaba, pero ya no, jajaja.

Déjenme presentarles al nuevo. Es un monstruo, soy su entrenadora.

Y, ¿les mencioné que es mi más querido y cercano mejor amigo?

¿Cómo dices que te llamas?

¿Ferdinand? ¿Eres ?

¡Oye! Ese es un nombre ridículo.

Diles tu nombre, asesino.

, soy yo, Ferdinand.

Hola, chicos.

Un momento. ¿Conoces estos tipos?

¡Wow! El pequeño Ferdinand.

Cómo has crecido.

Ahora lamento todas las veces que te llamé fenómeno.

Olvídalo, Huesos. Todo bien.

¡Miren eso! ¿Qué te han estado dando de comer?

Hola. ¿Guapo?

Así es. El único y sin igual.

Ah, ya entendí.

¿Quisiste volver aquí para intimidarnos?

Pues te voy a decir una cosa,

¡No me siento intimidado por tu atroz tamaño!

¡Ay, mamá!

¡Yo no te conozco,

pero no te tengo miedo, montón de carne de segunda!

¡Eres una afrenta para mis fosas nasales!

Angus, le estás hablando a su trasero.

¡No permito burlas de criaturas insignificantes como , cabra insolente!

Ahora le estás hablando a mi trasero.

¡Váyanse y háganse caldo, par de mentecatos! ¡A un lado!

Ah. . . ¿Un par de caras nuevas desde que me fui? ¿Eh?

Hola, Máquina. ¿Que hay?

Fue creado en un laboratorio. Un Frankentoro.

No dice nada, no siente nada.

Parece simpático.

Miren lo que trajo la cabra.

Hola, Val.

¿Valiente?

Se acuerda de . Me conmueve.

¡Oye!

Oh, perdón. No te vi, Huesos.

¿Cómo que no me viste? Ah, ya entendí.

Porque soy pequeño.

¿Sabes lo que eres? Un tamañista.

Algunas cosas jamás cambian.

Mírate. Ya creciste.

Cuando huiste como un cobarde,

no pensé que te veía devuelta.

Ya somos dos.

Lo entiendo.

Ahora que eres un toro superrudo, te crees mejor que yo.

¿Qué? Corrección, Valerie.

De hecho, él sabe que es mejor que .

¿No es así, muchacho?

Yo no dije eso.

Lo dijiste con los ojos.

Me alegra que hayas vuelto.

¿En serio? - Oh, .

Es bueno tener un buen toro aquí para variar.

Harás que me vea aún mejor cuando te haga papilla en la Plaza de Toros.

Bienvenido, Ferdinand.

Wow, de verdad te odia. Estuvo muy loco.

Todos me odian.

, te odian a ti. Me odian a .

Se odian entre . Es mucho odio.

Te destruye el alma si realmente lo piensas.

En fin.

Ven, conmigo. Te enseñaré tu nueva casa.

Es aquí.

Mete tu enorme trasero ahí.

Estás pesado. ¡Métate!

¿No te encanta?

Lo recordaba menos pequeño.

Ah, ¿No te gusta? ¿Sabes dónde vivo? En un balde.

¡Ah, aquí está!

Me tomé la libertad de traer mis cosas, espero que no te importe.

¡Espera! Ya lo que necesita esto.

Algo de. . . algo de toque femenino.

Un regalito de para ti.

Excusez-moi.

Fue un poquito de regurgitación.

Que descasas, amiguito. Que no te piquen los piojos.

No, en serio, hay piojos y son feroces.