Oymyakon, la ciudad más fría del mundo

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你知不知存在一个地方冷得连衣服都会冻住,想拍照,就得屏住呼吸,甚至手机都无法在户外使用。没错,这个地方就存在于我们的地球上,但我们说的可不是南极,而是奥伊米亚康,世界上最冷的城市。想知道那里到底有多冷,那儿的人都是如何生活的吗?赶快跟我们一起来看看吧!

¿Alguna vez imaginaste estar en un lugar tan frío en el que se congela la ropa?

¿En el que para sacar una foto hay que mantener la respiración?

¿O que no funcionan los teléfonos celulares en la calle?

Bueno, esto pasa en el planeta Tierra y no estamos hablando de la Antártida, sino de Oymyakon, la ciudad más fría del mundo.

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Oymyakon tiene unos 500 habitantes y queda en Rusia, en la parte oriental de Siberia.

Está a unos 9000 kilómetros de Moscú y si quisiéramos ir en auto desde ahí tardaríamos unas 130 horas.

Es decir, si manejamos 12 horas por día y descansamos el resto, tardaríamos casi once días.

Es considerada la ciudad más fría del mundo debido a que la temperatura en el invierno llega fácilmente a los -50 o -60 grados centígrados.

No solo eso, sino que en los meses más crudos las temperaturas máximas también son extremas, ya que en promedio solo alcanzan los menos 40 grados.

Hay solo tres meses en el año en los que invierno da respiro.

Allí, las temperaturas promedian los 15 grados y hasta pueden llegar a 25.

Hay discrepancias sobre la temperatura más extrema que se alcanzó allí.

Para algunos fueron -67 grados, pero otros sostienen que en 1926 hicieron solo -71,2 grados centígrados.

El tema es que no se registró esta temperatura directamente, sino que se obtuvo por extrapolación.

De una forma u otra, se trata del lugar habitado más frío del mundo y es el récord del hemisferio norte.

En el mundo es solo superada por la Antártida, donde se llegó a menos 98,6 grados.

Pero está claro que allí solo hay bases militares y científicas pero no hay asentamientos tradicionales.

Oymyakon es tan fría debido a su particular ubicación.

Está a más de 700 metros sobre el nivel del mar y encerrada entre dos pequeñas cadenas montañosas.

Esto genera que no circulen vientos, y el frío descienda hasta la superficie por la gravedad.

En la punta de las montañas, al revés de lo que suele ocurrir, las temperaturas son más altas que en la base, donde está Oymyakon.

Además, está muy alejada del océano, lo que le juega en contra, es que las masas de aire del polo norte en realidad son menos frías que las de Siberia, en pleno continente.

De esta forma, la influencia oceánica, que tiende a atenuar el termómetro, es nula.

Esto genera que la vida en un lugar tan extremo sea muy distinta de lo que estamos acostumbrados.

Por ejemplo, se calientan solo con leña y carbón y no hay agua corriente, ya que los caños se congelarían fácilmente.

Estos son pequeños depósitos y es un simple mecanismo para que vaya cayendo agua como un cuenta gotas porque aquí el agua no abunda dentro de las casas y tienes que cuidar mucho la cantidad.

se puede acceder a agua de pozo en estado líquido por dos fenómenos: por un lado, es agua que está en movimiento, y por eso no se congela.

Pero por otro lado son aguas termales y están a mayor temperatura.

De hecho, Oymyakon significa agua que no se congela.

Otra de las dificultades es el riesgo de que se congelen los autos.

Por eso es que si están al aire libre siempre se dejan encendidos, para que no se congele el combustible.

Si algún día de frío no te daban ganas de ir a la escuela, en Oymyakon tenías que esperar a que el termómetro supere los -52 grados.

Si no, los niños concurren a clases con normalidad.

Estas condiciones extremas hacen que se forme una capa de permafrost constante en el suelo y que no se puedan cultivar vegetales.

Por eso es que las verduras son más caras que la carne.

La base de alimentación de los locales es justamente la carne de reno y de caballo.

Y también pescados, que se congelan 30 segundos después de que son sacados del agua.

No si se oye pero están duros como una piedra.

Además, el alimento lo guardan en sótanos para que se conserve mejor y hasta en heladeras.

Y , es que Oymyakon es tan frío que las heladeras calientan.

Por otro lado, los animales cumplen otro rol clave, el abrigo.

Es que las prendas sintéticas tradicionales se congelarían y no cumplirían su función, por lo que tienen que usar pieles de animales para salir a la calle.

Si la vida es difícil en este lugar, la muerte no es mucho mejor.

Es que, si bien no está prohibido morir como en Svalbard, es un tema complicado.

Como el suelo está permanentemente congelado, hay que prender una hoguera para calentarlo, que tome temperatura y recién ahí poder cavar un pozo.

Este proceso puede tardar varios días hasta que se alcanza una profundidad adecuada para enterrar un cadáver.

Pero este ambiente extremo parece que ha generado encanto para algunos aventureros.

Por ejemplo, el fotógrafo Amos Chapple viajó por la zona y se encontró con dificultades para usar su cámara.

No solo porque se le congelaba y dejaba de funcionar, sino porque tenía que contener la respiración antes de sacar las instantáneas, ya que de otra manera el aire que él emanaba le arruinaba las fotos.

Otro aventurero que estuvo por la zona, mucho más conocido, es Ewan McGregor.

En 2004 protagonizó un documental llamado Long Way Round.

Allí recorrió en moto más de 30.000 kilómetros y atravesó 12 países.

Salió de Londres hacia el este y llegó hasta Nueva York 115 días después.

En uno de los episodios del documental se relata el tramo entre Yakutsk, muy cerca de Oymyakon, hasta Magadan.

Van por la llamada ruta de los huesos, una tarea digna para un joven jedi como Obi-Wan Kenobi, pero no para un Mark Renton bajo los efectos de estupefacientes.

Vale la explicación de por qué la ruta de los huesos se llama así, y es tan aterrador como uno podía suponer.

Fue construida por la Unión Soviética en la época de Stalin, entre las décadas de 1930 y 1950 para mejorar las comunicaciones en el Extremo Oriente Ruso.

En la construcción de la carretera trabajaron los presos del régimen.

Con condiciones muy adversas, eran muchos los que morían.

Sus cadáveres, justamente sus huesos, eran utilizados en la mezcla para la construcción del camino.

Así de extremo es vivir en Oymyakon, pero aún falta lo peor para un adicto a YouTube.

Es que no se pueden usar teléfonos celulares, debido a que no están preparados para soportar tanto frío.

¿Te animarías a visitar Oymyakon?

¿Cuánto tiempo creés que soportarías?

Dejanos tu comentario más abajo.